Home / Viajero  / Desde el show business, viajero

Desde el show business, viajero

Al tiempo de caminar por la vida, me encontré levantando la ceja al leer las nuevas listas de futuros candidatos a cargos de elección popular a disputarse el próximo mes de junio. Desde que tengo memoria los candidatos extravagantes han tenido lugar en las elecciones, por extravagantes me refiero a figuras públicas del negocio del entretenimiento sea la farándula o el deporte. Recuerdo que desde hace varios años partidos políticos juegan con el conductismo operante a su favor y candidatean a personajes cuyo único mérito es ser identificados por el acrítico electorado.

 

¿Tendrá algo de malo que cualquier ciudadano desee incursionar en la actividad humana más noble, es decir, la política? Para nada, el zoon politikon puede y debe incursionar en el manejo de los negocios públicos, puede y debe contribuir al bien común, puede y debe aportar su grano de arena en favor de la vida democrática de una República. Sin embargo, desde hace tiempo se ha comprobado que varios partidos políticos candidatean a figuras públicas no por verdadero interés de colaborar con el bien común sino por razones más de interés particular: no perder registro, formar una bancada con el peso político suficiente para venderla al mejor postor o bien por tener asegurado un ingreso y prebendas por el tiempo que dure el puesto. Recuerdo el caso de cierto futbolista que devino presidente municipal y que a lo largo del tiempo se evidenció que el partido que lo arropó le pagó por aceptar ser candidato en tanto no esperaban que ganara. Vaya sorpresa que representó el triunfo de este singular futbolista, que paso de noche como presidente municipal de Cuernavaca.

 

Hoy por hoy la lista, mejor dicho, el menú de las personalidades dispuestas a servir a la nación o mínimo a la conservación del registro de sus partidos es el siguiente: Bibi Gaytan, Enrique Garay, Blue Demon, Tinieblas, Caristico, Alfredo Adame, Paquita la del Barrio, Vicente Fernández Jr., Gabriela Goldsmith, Lupita Jones, Rommel Pacheco, Patricio “Pato” Zambrano, Adolfo “El Bofo” Bautista, Mallinaly Marin, Sergio Mayer, etc. ¿Qué nos dicen estos nombres? ¿Que la política es tan importante como para dejarla en manos de políticos? ¿En serio creemos que cualquiera puede ocupar y honrar puestos de elección popular? Quizá la pedagogía del sexenio ha hacho efecto y nos hemos convencido de que “No tiene mucha ciencia gobernar” (AMLO, 25 de junio de 2019). Y sí, para eso están los asesores de quienes Paquita la del Barrio ya se declaró dependiente. Pero, considero que hay algo más que debe ser analizado a profundidad y que frases de campaña no dan cuenta de, amén de que ni siquiera ha sido meditado por semejantes especímenes digo, candidatos. El aparentemente olvidado Maquiavelo nos enseñó en sus aún más olvidados Discursos sobre la primera década de Tito Livio  que: “Los modos privados son incompatibles con el bien común y, por lo tanto, destruyen la vida republicana” Traducción, el aceptar una candidatura por mantener un registro o por simplemente a ver si pega destruye no un partido, no un municipio, no un estado, no un distrito electoral, sino la VIDA DE UNA REPÚBLICA.

 

Mención aparte merecen los siguientes impresentables que también buscarán un cargo de elección popular. Samuel García, Dolores Padierna, Rubén Moreira, Jorge Hank Rhon, Margarita Zavala, Jorge Emilio González “el ya-no-tan-niño verde” y el famosísimo Felix Salgado Macedonio. Comparada con estos nombres nuestra primera lista se vuelve seria, incluso lógica y sin embargo no alcanza para evitar la clásica pregunta… ¿Quién es el menos peor?

 

Escrito por Erick Aguilar

Aprendiz de ser humano, viajero en capacitación, bibliófilo consumado y sociólogo consumido

Linked in